Iñigo Royo es un fotógrafo de prensa de Tolosa con una teoría que dice que algunas cámaras de fotos incorporan un dispositivo “malévolo” denominado “detector de sonrisas”. Casualmente, la suya lo tiene. Y, como lo tiene, lo ha usado. Cargó su batería, la metió en la cámara y disparó, disparó y disparó… hasta que se agotó (la batería… y él mismo).

Ha escogido 334 de aquellas fotos y ha organizado una exposición que podéis ver a partir de este jueves en el Artium. Hoy es la inauguración.

Si vais, tenga la cámara encendida o no, ¡¡sonreíd!! 😉

Si no podéis, o simplemente las queréis ver antes en vuestro ordenador, podéis hacer click donde pone CLICK

+ info, aquí