El jueves 9 de mayo de 2019 a las 19.00 horas tendrá lugar en la primera planta del edificio Tabakalera de San Sebastián la conferencia ‘El instante detenido. De la pintura barroca a la fotografía contemporánea’ con Ramón Esparza, comisario de la exposición ‘A Whiter Shade of Pale’, que podrá verse hasta el 2 de junio en Tabakalera.

Una charla muy interesante, de acceso gratuito, al igual que la exposición, que podremos disfrutar si salimos de Vitoria en torno a las 17.00h 🙂

«Estás más pálida que el blanco». Una frase escuchada por casualidad en un pub dio pie a una de las canciones míticas de finales de los sesenta A whiter shade of pale, de Procol Harum, mezclaba un texto de corte surrealista con una melodía al órgano que la hizo popular en todo Europa.

«Más pálida que el blanco» es la sensación que daba, en los años noventa, la epidermis de los sujetos fotografiados por una nueva generación de fotógrafos de los Países Bajos, mujeres en su práctica totalidad a ambos lados de la cámara. El tono de esas pieles tan pálidas recordaba, recuerda todavía, a la pintura del Gótico tardío al Barroco, poblada de rostros pálidos, justo arrebolados por una pincelada de rosa claro, y carnes cerúleas. Aunque la referencia visual a la palidez del Barroco no es la más importante, claro. El hilo conductor entre el Barroco y el fin de la posmodernidad se establecía también en una relectura de la idea misma de individualidad y personalidad, que comienza a esbozarse en el siglo XVII y es retomada en los noventa del pasado siglo como vinculada al concepto de relato: una construcción constantemente reelaborada en las diferentes formas de encuentro con los demás que institucionaliza la sociedad actual.

Las imágenes de las tres fotógrafas que conforman esta exposición, Carla van de Puttelaar, Hellen van Meene, y Sanne de Wilde abordan de diferente forma esta evolución de la individualidad y su expresión en la fotografía. Carla van de Puttelaar recurriendo a la iconografía barroca, enlazando las poses de sus modelos con las de las pinturas de Rembrandt o Rubens. Hellen van Meene, delimitando su campo de trabajo con criterios próximos al método científico, centrándose en un momento de la vida como la adolescencia, en el que el yo, por estar en construcción, es especialmente voluble. Una vez seleccionado el modelo, Van Meene desarrolla la sesión como la búsqueda de un instante, una pose, en la que sus sujetos expresen momentos personales o sentimientos intersubjetivos, dejando siempre un amplio territorio a la ambigüedad y la sensación de hastío, tan propia de la adolescencia.

Snow White es el título que Sanne de Wilde eligió para presentar su serie sobre un sector muy concreto de la sociedad: los enfermos de albinismo. Su piel ―afirma― es como la película fotográfica: no puede exponerse a la luz. Desde esta analogía entre lo fotográfico y la hipersensibilidad a la luz que sufren estas personas, De Wilde intenta focalizar las dificultades vitales de estas personas en primeros planos en los que aparecen como una ostensión de los miedos e inseguridad que nos afectan a todos, pero también mostrándolos como personas en el fondo fuertes, resistentes a su propia fragilidad.