A juzgar por la última noticia que nos llega de Líbano, ser fotógrafo de bodas en este país es una profesión de alto riesgo…

En Líbano, en las bodas, son muy comunes los disparos al aire. Forman parte de la tradición familiar de mostrar su alegría, pero en el caso que nos ocupa, que data de este primer fin de semana de julio, el novio quiso presumir de fuerza y sólo utilizó una mano para tomar el arma.

Cogió un AK-47 para lanzar ráfagas de disparos al aire. Los primeros salieron bien, pero luego no calculó la fuerza de retroceso del fusil de asalto soviético y acabó tiroteando una mesa de invitados.

La boda terminó con el fotógrafo herido de bala, aunque podría haber sido peor.

Uno de los asistentes en la celebración pudo grabar el momento exacto en el que el novio perdió el control del AK-47.