Corría 1967 cuando un joven Charlie Haughey (de verde en la imagen), estudiante de Arte estadounidense que tuvo que dejar sus estudios para trabajar en una fábrica, fue reclutado para combatir en Vietnam.

Aprovechó su condición de artista para vivir la guerra disparando con una cámara en vez de con un arma, con la orden de elevar la moral de los soldados y regresó con vida a EEUU en 1969 con 2.000 negativos que no fue capaz de relevar. 43 años después abrió el cajón de las fotos y esto es lo que ha encontrado: unas fotos que muestran lo que se vivió en primera línea de combate y que tomarán forma de libro en enero gracias al Crowdfunding si consigue recaudar los 17.000 dólares que necesita.

Vídeo del proyecto del fotolibro: