La fotógrafa barcelonesa Isabel Muñoz (1951) ha sido galardonada este jueves 17 de noviembre con el prestigioso Premio Nacional de Fotografía 2016, que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Isabel Muñoz es la fotógrafa que habla con los cuerpos y a la que los cuerpos le hablan, la que lee los ojos y a la que los ojos hablan. “Una sonrisa puede mentir, pero los ojos cuentan cantidad de cosas”, dice.

Su trabajo es apasionante, como descubriréis si os pasáis por Fotogasteiz a ojear (y hojear) sus libros… Los cuerpos sin rostro, la piel tatuada de los miembros de las maras…

“El cuerpo es el mejor libro”

Ella asegura que se deja llevar por su olfato y su suerte. Asegura que localizar es lo más importante. Sus ojos, corazón, manos, sentidos y olores lo ven. Le gusta compartir y ha encontrado en el cuerpo el mejor libro en el que poder hablar de sentimientos y belleza.

Crea lazos afectivos con sus modelos, por las que siente admiración.

“La fotografía es mi pasión y mi vida. Y necesito que esas imágenes sirvan para algo”, afirma.

“Una de las partes que más me interesa de la fotografía es el lenguaje”. “Yo he encontrado en la fotografía una forma de compartir y de contar cosas”, asegura.

La fotógrafa del mestizaje y la ambigüedad

“Yo creo en el mestizaje. Todos esos cuerpos están contando cosas. Los cuerpos, según como los fotografíes, son ambiguos y a mí me gusta la ambigüedad”.

Una cámara para cada trabajo

Se considera una fotógrafa muy fetichista y para cada trabajo utiliza una cámara diferente.

“Necesito tener una relación especial con la cámara. Por un lado trabajo en analógico, a medio formato, con la Hasselblad y la Media Mamiya y luego llevo la Canon digital con todos sus objetivos”.

Asegura que haciendo fotos no siente ni frío ni calor ni hambre ni cansancio. Y que sueña con devolver a la fotografía lo que la fotografía le ha dado a ella…

Cuenta que sigue trabajando en analógico. Un día añadió el papel de acuarela a sus imágenes. Eligió la platinotipia por sus tonos y perdurabilidad. Y el trabajo digital se lo hace David López, logrando una calidad nunca antes lograda en su obra.

Dependiendo de quién lo mire, verá una cosa u otra. Por eso le gusta la ambigüedad, para que cada uno ponga de su universo.

El jurado que ha fallado el premio ha destacado “su trayectoria profesional, en la que combina el compromiso social con la búsqueda de la belleza, ahondando en temas como el cuerpo, el rito o la diversidad cultural”.

El jurado de este premio dotado con 30.000 euros ha estado presidido por Miguel Ángel Recio, director general de Bellas Artes y Patrimonio Cultural; Begoña Torres, subdirectora general de Promoción de las Bellas Artes, como vicepresidenta; y compuesto por Juan Manuel Castro Prieto, Premio Nacional de Fotografía 2015, y Lidija Sircelj, directora de Organización y Desarrollo Corporativo del Circulo de Bellas Artes de Madrid, entre otros.

Anteriores premios nacionales

Isabel se une así a otros apasionados de la fotografía como José Manuel Castro Prieto, Alberto Schommer, Eugeni Forcano i Andreu, Rafael Sanz Lobato, José Manuel Ballester, Gervasio Sánchez, Bleda y Rosa, Manuel Vilariño, Pablo Pérez Minguez, Ouka Leele, Ramón Masats, Carlos Pérez Siquier, Joan Colom, Toni Catany, Chema Madoz, Alberto García-Alix, Joan Fontcuberta, Humberto Rivas, Cristina García Rodero, Javier Vallhonrat o Gabriel Cualladó, que se alzaron antes con el galardón.