Con el cielo tan encapotado, es difícil apreciarlo, pero desde el 24 de marzo están teniendo lugar las Virgínidas, así llamadas por provenir desde la constelación de Virgo. Se trata de una lluvia de estrellas que se produce a finales de marzo y principios de abril y que responde al cruce de un cometa con la órbita terrestre.

Las Eta Virgínidas alcanzarán una concentración máxima de meteoros en el cielo nocturno entre el 24 y el 27 del presente mes, con unos cinco destellos por hora.

Las Alpha, más abundantes, lo harán en torno al 8 de abril. Los días de Semana Santa se convierten así en la época idónea para disfrutar de los mejores avistamientos.