¿Hace falta tener un buen equipo para ser un buen fotoperiodista? Samar Abu Elouf demuestra que no. Es la fotógrafa de guerra freelance a la que el New York Magazine compró una de sus fotos más impactantes: la de un feto, vivo, rescatado del interior de su madre, muerta en un bombardeo en Gaza, y a la que este miércoles 16 de diciembre ‘homenajea’ el diario El Mundo dándola a conocer en sus páginas.

Es la única mujer que trabaja como fotógrafa en Gaza y a la que llaman “la fotógrafa de la cacerola” porque, por no tener, no tiene casco con el que cubrirse cuando acude a fotografiar los enfrentamientos entre israelíes y palestinos.

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Ésta es ella y éste su trabajo.